martes, 28 de agosto de 2012

1. En el nombre de Dios

Aquí estamos Señor en tu casa otra vez
¡Qué alegría volverte a encontrar!
Vamos a compartir y expresar muerta fe
Como hermanos en torno al altar.

En el nombre de Dios vamos a celebrar
El misterio de la Salvación.
El Señor nos dará su Palabra y su Pan
Es la fiesta del pueblo de Dios.

Partiremos tu pan signo de comunión
Beberemos tu vino de amor;
Y a la ves sellaras con nosotros Señor
Una Alianza que viene de Dios.

Nos amaste Señor, como a nadie jamás
Nos da prueba tu fidelidad.
En la mesa de Dios hoy nos transformarás
Como hermanos de comunidad.

2. Jesucristo, daños de este Pan

Jesucristo, daños de este pan;
Que tu pueblo crezca en la unidad.

Siendo Dios, hombre te hiciste para poseeré entregar
En la cruz, sangriento altar donde a los hombres te diste.
Al morir te diste rodó, ofreciéndote en la cruz,
Y era el cielo, buen Jesús, que nos dabas de ese modo.

Cuando eres celebrado, en cada Misa te das
Pero ya no mueres más porque estás resucitado.
Una vez todo te diste, y es cada misa esa vez;
Hasta que vuelvas después, como Tú lo prometiste.

Tú, Señor, has visto el hambre que tenemos de hermandad
Y nos brindas la unidad con tu cuerpo y con tu sangre.
Y tu cuerpo nos congrega en eterna comunión,
Y la sangre del perdón hasta el corazón nos llega.

Que podamos con María, en tu Espíritu, Jesús,
Ser los hijos de la luz más hermanos cada día.
Y estrechando nuestras manos, obedientes a tu voz
Ser así pueblo de Dios, servidor de los hermanos.

3. En mi Getsemani

Para que mi amor no sea un sentimiento
Tan solo d deslumbramiento pasajero,
Para no gastar mis palabras más mías,
Ni vaciar de contenido mi «te quiero».

Quiero hundir más hondo mi raíz en ti,
Y cimentar en solidez este, mi afecto
Pues mi corazón que es inquieto y es frágil
Sólo acierta si se abraza a tu proyecto.

Más allá de mis miedos, más allá de mi inseguridad
Quiero darte mi respuesta. Aquí estoy para hacer tu voluntad,
Para que mi amor sea decirte sí hará el final.

No es en las palabras ni es en la promesas
Donde la historia tiene su motor secreto,
Sólo es el amor en la Cruz madurado,
El amor que mueve a todo el universo.

Dame comprender, Señor, tu amor tan puro
Amor ir persevera en cruz, amor perfecto.
Dame serte fiel cuando todo es oscuro
Para que mi amor no sea un sentimiento.

4. Bendito seas, Señor

Bendito seas Señor, por este pan
Y por el vino que acercamos al altar.

Padre del cielo es tu amor quien nos invita
A compartir esta mesa de amistad
Y a celebrar como hermanos la alegría
De ser tus hijos compartiendo el mismo pan.

Hoy te traemos nuestros juegos y alegrías
Te regalamos Senos el corazón
Porque queríamos que te quedes con nosotros
Y amarte tanto como nos amaste Vos.

5. Ve y danos Vida

Nos juntamos en u no bre,
Mendigamos de ese pan
Que Vos nos das.
Es tu cuerpo el que se entrega
El que une a tu Iglesia al comulgar

Es tu presencia, la que nos va a salvar
Por eso juntos te pedimos;
Ven y danos vida
La alegría de tu amor.
Es que Vos sos Jesús, Dios vivo,
El pan de Vida que se nos dio.

Anunciamos tu. Enida, proclamamos
Tu Palabra de verdad
Queremos saciar el hambre
Que tienen todos los hombres de amar.

Jesús, Hijo del Padre,
Que podamos permanecer
Siempre en Vos.
Que seamos luz del mundo
Y que nuestra vida sea un canto a Dios

6. Junto a ti, María

Junto a ti, María,
como un niño quiero estar.
Tómame en tus brazos
Y alegra mi caminar.
Quiero que me eduques
que me enseñes a rezar.
Hazme transparentes,
lléname de paz.

7. Navega mar adentro

Es hora de partir mar adentro
Y no voy a esperar.
Él vendrá para ir mar adentro
Y lo voy a esperar

Él ya está juanto a mí
Y sus ojos derraman ternura.
Él espera mi sí
Y yo no quiero hacerlo esperar.

Quiero sentir tu amor
Y volver a nacer.
Quiero decirte: ¡Ven,
Mi barca es tuya!
Es tan inmenso el mar
Pero yo voy con Vos
No temo navegar
Si está mi Dios.

Quiero ser como Vos y
Ser Pan que se deja comer.
Quiero que los demás vean
En mí tu sonrisa Señor.
Quiero ser manatial
Que da vida donde quiera que vaya.
Quiero llevar tu luz
A ese mundo que no habla de Dios

8. Madre

Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús.
Haznos más humildes, tan sencillos como Tú.
Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón.
Porque nos congregas y nos das tu amor.